Historia del charro negro

historia del charro negro

Un hombre alto, de aspecto elegante, de impecable traje negro compuesto por una chaqueta corta, una camisa, un pantalón ajustado y un sombrero de ala ancha deambula en la profundidad de la noche en los solitarios tramos que unen los pequeños pueblos del México rural, sobre el lomo de un caballo enorme y de color azabache. Quienes han tenido trato con él, lo presienten como el Diablo. Conoce la leyenda del Charro Negro, un jinete maligno que transita las zonas rurales de México en busca de gente ambiciosa para convertirla. La leyenda del Charro Negro es una historia poco conocida en la ciudad, pues éste relato se escucha sobretodo en algunos poblados de la. La leyenda del Charro Negro cuenta la historia de un espectro que alguna vez fue hombre y que, por su interminable ambición, fue condenado a sufrir los tormentos del infierno y a ser el cobrador de quienes, como él, tienen deudas pendientes con el diablo. Nadie quiere encontrarse con el Charro Negro.

La leyenda del Charro Negro.

Con los hombres conversa amablemente, a las mujeres las seduce. Los arrieros dicen que este Charro Negro acompaña a los viajeros durante las cabalgatas nocturnas. Se dice que es el Diablo, porque cuando salta una iglesia en el camino, él desaparece. También se dice que a algunas personas les ofrece una bolsa con dinero. La mayoría no lo aceptan. 11/7/ · Leyenda del Charro Negro. (%) vote[s] Adela era una joven despreocupada para su época, mientras las mujeres permanecían en casa atendiendo a los hombres de su familia, ella prefería la vida sin compromisos, vagaba ya entrada la noche en quien sabe donde, a pesar de la preocupación de sus padres/5(). La leyenda del Charro Negro es una de las más extendidas de México, y también de las que más variantes poseen.. Tienen como denominador común la figura fantasmal de un hombre alto, delgado y vestido de charro negro, montado sobre un caballo también negro, pero sea cual sea la variante de la historia que escuchemos, lo más probable es que tenga que ver con una bolsa de monedas, por lo. Adela era una joven despreocupada para su época, mientras las mujeres permanecían en casa atendiendo a los hombres de su familia, ella prefería la vida sin compromisos, vagaba ya entrada la noche en quien sabe donde, a pesar de la preocupación de sus padres. Una de tantas noches, se encontró en su camino con un hombre alto, de aspecto elegante, de impecable traje negro compuesto por una chaqueta corta, una camisa, un pantalón ajustado y un sombrero de ala ancha. Circulaba a lomo de un caballo enorme y de color azabache.

Leyenda del Charro Negro

La leyenda del Charro Negro es una historia poco conocida en la ciudad, pues este relato se escucha sobretodo en algunos poblados de la República Mexicana. La leyenda del Charro Negro. Cuenta la leyenda que una bella chica de nombre Adela, vivía en un pequeño poblado, y su madre constantemente la reprendía por lo coqueta que llegaba a ser. La leyenda del Charro Negro cuenta la historia de un espectro que alguna vez fue hombre y que, por su interminable ambición, fue condenado a sufrir los tormentos del infierno y a ser el cobrador de quienes, como él, tienen deudas pendientes con el rosaspequenas.info: Stefany Cisnerosstefany Cisneros. Según las leyenda del charro negro, este se acerca y comienza a buscar una plática, dicen que es muy amable y solamente hace compañía, sin embargo, si por el camino que recorren se encuentra una iglesia, antes de llegar a ella el charro se despide amablemente y se rosaspequenas.info: Manuel Madrigal. Adela era una joven despreocupada para su época, mientras las mujeres permanecían en casa atendiendo a los hombres de su familia, ella prefería la vida sin compromisos, vagaba ya entrada la noche en quien sabe donde, a pesar de la preocupación de sus padres. Una de tantas noches, se encontró en su camino con un hombre alto, de aspecto elegante, de impecable traje negro compuesto por una chaqueta corta, una camisa, un pantalón ajustado y un sombrero de ala ancha. Circulaba a lomo de un caballo enorme y de color azabache. Tras una amable conversación Adela aceptó aligerar el viaje y consintió a montar el caballo.